Día 8

El mesero de Dios

21 Días De Ayuno y Oración

Pero Esteban, lleno del Espíritu Santo, puesto los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús que estaba a la diestra de Dios

— Hechos 7:55 RVR60

¿Cuánto sabes de Esteban? Lo más probable es que hayas escuchado hablar de Pedro, Juan y Pablo y se te haya pasado esta historia fugaz, pero muy poderosa de la iglesia primitiva. Esteban era alguien que había sido seleccionado para servir las mesas, luego de la primer murmuración entre las mujeres cristianas que cuenta la Biblia. Dice la Biblia que era un varón lleno de fe y del Espíritu Santo. Seguramente nosotros lo hubiéramos puesto a predicar por sus condiciones, pero allí estaba él sirviendo las mesas, dando de comer a personas que se quejaban. Él sabría poner paz en medio de ellas. Esteban el mesonero. Unos versículos más abajo dice que hacía grandes señales y prodigios entre el pueblo. No necesitaba una plataforma, ni un título. El servía a los demás. Eso le trajo problemas con los religiosos, que se llamaban “libertos” (el nombre les queda grande) quienes con astucia y malicia lograron que lo encarcelaran y condenaran. Él se paró y con autoridad de Dios les habló, pero cuando uno cierra sus oídos, el mensaje de Dios no puede entrar. Él fue el primer mártir. La condena era “morir apedreado”. Mientras estaba ocurriendo, él vio la Gloria de Dios y a Jesús que estaba a la diestra de Dios. Podría haberse llenado de temor y de resentimiento contra Dios porque el resultado de su predicación fue su propia muerte… Pero eligió poner su mirada en el cielo. A veces con situaciones mucho menores y más banales quitamos nuestra mirada del cielo y nos llenamos de quejas para con Dios… Dios nos de el mismo sentir de “este mesonero de Dios”.

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Para Pensar

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Oración 

¡Danos Señor un corazón humilde dispuesto a servir sin buscar “grandes títulos” ni “posiciones”! ¡Haznos fuertes en los momentos difíciles y ayúdanos a no quitar nuestra mirada del cielo! En el Nombre de Jesús, Amén