Día 13

Los mejores soldados

21 Días De Ayuno y Oración

En la iglesia de Antioquía eran profetas y maestros Bernabé; Simeón, apodado el Negro; Lucio de Cirene; Manaén, que se había criado con Herodes el tetrarca; y Saulo. Mientras ayunaban y participaban en el culto al Señor, el Espíritu Santo dijo: «Apartadme ahora a Bernabé y a Saulo para el trabajo al que los he llamado». Así que después de ayunar, orar e imponerles las manos, los despidieron.

— Hechos 13:1-3 NVI

Alguna vez escuché que Dios escoge a sus mejores soldados para las mejores batallas. Tú no enviarías a Marte en una nave espacial a un novato, enviarías a alguien preparado. A veces he visto cómo las iglesias, envían a la misión cristiana a los que no encontraron ningún lugar para servir en la iglesia local. Les dan las misiones más difíciles y los dejan solos, desprotegidos. Y luego nos preguntamos ¿por qué fracasan? Dios no es así. Aquí vemos a la Iglesia de Antioquía, que era famosa, ya que en ese lugar fue en donde por primera vez se les llamó “cristianos a los discípulos” (Hechos 11:26). Tristemente hoy es al revés. Nos llamamos nosotros mismos cristianos y alguno de nosotros no somos siquiera sus discípulos (seguidores), sino meros “simpatizantes” de Jesús. ¡Pero bueno, eso es “otro tema”! Y no me quiero desviar del tema del pasaje central que elegí. El Espíritu Santo les dijo mientras ellos oraban y ayunaban: “Apártenme a Bernabé y a Saulo (Pablo) para la obra a la que los he llamado”. Primer cosa que descubro: los profetas y maestros (los líderes de la iglesia) estaban buscando al Señor en oración y ayuno. Segunda cosa: El Espíritu Santo les habló claro, les dio una misión específica y eligió a los mejores. Tercer cosa: Fueron obedientes tanto los que debían enviarles como los que fueron enviados. Y entonces, el evangelio empezó a extenderse puertas afuera. Eran enviados a los gentiles (no judíos) a predicarles las buenas noticias de salvación. Desde ese día el evangelio empezó a extender sus estacas a todo el mundo conocido por entonces (recuerda que América aún no había sido descubierta). Cuando nos ponemos en dependencia de Dios, descubrimos que el evangelio no es sólo para nosotros y entonces, estamos dispuestos a dejar nuestra comodidad para ponernos en Sus manos y dejarnos ser usados por Él.

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Para Pensar

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Oración 

Señor, como le dijiste a los discípulos “los campos están ya listos para la cosecha, envíanos obreros”, te pedimos hoy que nos despiertes para poder ver que ¡el mundo está listo para que nosotros les compartamos las buenas noticias del Evangelio! ¡Envíanos a cada uno de nosotros! ¡Apasiónanos! En el nombre de Jesús, Amén