Día 3

Unánimes

21 Días De Ayuno y Oración

Y sobrevino temor a toda persona; y muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles. Todos los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas; y vendían sus propiedades y sus bienes, y lo repartían a todos según la necesidad de cada uno. Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón, alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.

— Hechos 2:43-47 RVR60

El capítulo 2 de Hechos está lleno de información. El apóstol Pedro luego de ese derramamiento del Espíritu Santo al estilo Hollywood que Dios hizo, se levanta en medio de la multitud que estaba fuera de la casa y estaba atónito por lo que había presenciado y les dice con autoridad: “A este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo” (Mesías en griego) (Hechos 2:36). O sea, habían matado al Hijo de Dios, al Ungido de Dios, al enviado de Dios… Tantos años lo habían esperado y no se habían dado cuenta del horror de lo que habían hecho… Y el arrepentimiento ¡fue instantáneo! Ellos le recibieron en su corazón y ese mismo día fueron bautizados como unas 3.000 personas… ¡Wow! Primer mensaje de Pedro, quien hace unos pocos días atrás había negado conocerle tres veces, se había apartado avergonzado, y ahora, ya restaurado por Jesús, es lleno del Espíritu Santo. Se para en medio de la multitud y les habla sin temor de Jesús y la respuesta es asombrosa… Pero quiero detenerme en los frutos que siguen a este comienzo de la iglesia: unanimidad y perseverancia. Los primeros cristianos tenían un mismo sentir, un mismo corazón. Ninguno de estos 3.000 permitían que nadie pasara necesidad, eran generosos con los demás. La generosidad era su estilo de vida. También se reunían cada día, tanto en el templo como en las casas, para compartir un tiempo juntos y alabar a Dios. Muchas señales eran hechas por mano de los apóstoles. ¡Como consecuencia, el Señor (no ellos) añadía cada día a los que habían de ser salvos!

¿Por qué Dios no ha traído este mismo mover a las iglesias de hoy? Ellos pensaban que Cristo regresaba inmediatamente, pero no fue así. ¿Será que quizás hemos perdido el sentido de urgencia? Los grandes avivamientos (rápido crecimiento de las iglesias) históricamente hablando, se han dado en medio de gran oposición exterior y la búsqueda apasionada de las personas de Dios ha traído por consecuencia santificación de Su iglesia, es decir, arrepentimiento genuino de pecados y cambios de vida. Es tiempo. Queremos multiplicar y no sumar con los dedos. Dios lo hará. Pero nosotros necesitamos hacer nuestra parte…

Para Pensar

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Oración 

Señor produce en nosotros el “querer como el hacer por tu buena voluntad”, danos un mismo sentir con nuestros hermanos. ¡Que toda diferencia desaparezca y que Tu amor llene nuestros corazones! ¡Trae alegría, generosidad, perseverancia a nuestras vidas! ¡Qué nuestros buenos hechos acompañen las buenas palabras para que los que estén alrededor se sientan movilizados a buscarte también! ¡Estoy dispuesto Señor! ¡Empieza conmigo! En el nombre de Jesús, Amén